Mantenimiento de suelos Pergo
Una de las ventajas que tienen los suelos Pergo es que resulta muy
fácil mantenerlos limpios y atractivos. Para que la limpieza sea aún
más fácil, Pergo ofrece productos de limpieza especialmente
desarrollados para pavimentos laminados. Con sólo seguir los
sencillos consejos que ofrecemos aquí, puede mantener su suelo PERGO®
tan bonito como el primer día durante muchos años.
Limpieza diaria
Pase la aspiradora o la mopa PERGO para quitar el polvo y la
suciedad. Si es necesario, frote con un paño PERGO humedecido.
Eliminación de manchas normales:
1. Aplique Spray Cleaner a la mancha.
2. Espere unos minutos para que el producto disuelva la mancha.
3. Aclare con una fregona húmeda (sin detergente).
Los suelos PERGO no se deben encerar ni abrillantar. Tampoco se
pueden frotar con lana de acero ni con ningún otro material
abrasivo, pues el aspecto y la estructura se deteriorarían.
Algunas estructuras superficiales y acabados pueden requerir métodos
de limpieza especiales. Si su suelo PERGO pertenece a uno de los
tipos listados aquí, respete las recomendaciones para obtener los
mejores resultados.
Acabado mate
La suciedad tiende a adherirse más fácilmente a los suelos con
acabado mate. Por eso le recomendamos que aplique regularmente Spray
Cleaner en todo el suelo para eliminar la suciedad adherida a la
superficie. Si limpia el suelo de manera incorrecta, por ejemplo con
mucho limpiador o jabón doméstico, se puede formar una película
aceitosa. Para eliminarla, pulverice abundante Spray Cleaner en todo
el suelo y espere unos minutos para que el producto disuelva la
suciedad/grasa. Aclare el suelo con una fregona húmeda y luego
repáselo bien con una mopa seca. Si es necesario, repita estos
pasos hasta que la suciedad o la película aceitosa hayan
desaparecido.
Acabado satinado (brillante)
Las marcas del agua se notan más en una superficie brillante. Por
tanto, no olvide repasar el suelo siempre con una mopa seca después
de limpiarlo.
Suelos con bordes biselados
Los suelos con bordes biselados son más sensibles al agua, dado que
ésta se puede acumular en las uniones. No limpie el suelo con una
fregona muy mojada. Puede utilizar una fregona o mopa ligeramente
humedecida (y bien escurrida). No obstante, debe asegurarse de que
no quede agua en los bordes biselados. Seque bien el suelo después
de limpiarlo