Granallado de carreteras empresas GRANALLADOS - FRESADOS- LIMPIEZAS DE SUPERFICIES
RECTISOL SERVICIOS Y OBRAS
C/ Orense 85, Edificio Lexington · 28020 Madrid. Tf.: 91 788 2615 / 630 877 501 · Fax: 91 571 42 44 Tlf.: 609 43 94 67 

SUPERFICIES, PAVIMENTOS, LIMPIEZA y GRANALLADO.

Métodos recomendados de preparación
La superficie a tratar deberá ser resistente, lisa, sin porosidad que pudiera dar lugar a cráteres o burbujas, así como estar limpia, seca y exenta de polvo, grasa y materias extrañas que pudieran impedir o disminuir la adherencia del revestimiento al soporte. Las grietas y fisuras, en caso de existir, se corregirán aplicando el tratamiento adecuado para cada caso.
El procedimiento de preparación del soporte a aplicar dependerá del estado del soporte y del grado de preparación que se quiera conseguir, seleccionando entre los que se describen a continuación aquél que cumple mejor nuestras expectativas.

Técnica de Granallado.
Procedimiento basado en el chorro de granalla que consiste en proyectar, sobre la superficie a tratar, bolas de acero de 2,0 mm de diámetro máximo a gran presión y alta velocidad, empleando para ello una máquina especial que, a la vez, aspira la granalla, el polvo y los restos de la superficie tratada, resultando un procedimiento óptimo y limpio.
En función del tamaño de la granalla se pueden obtener distintos tipos de rugosidad. La fuerza de la granalla arranca pintura, suciedad, óxido, hormigón, ... siendo recogidos por el canal de retroceso y llevados hasta un separador. El polvo y los restos del material granallado son absorbidos por el aspirador, volviendo la granalla al circuito. De esta forma se limpian y perfilan superficies horizontales y verticales de hormigón, piedra, asfalto y acero, eliminando suciedades, capas antiguas, pintura y óxido, sin utilizar para ello productos químicos ni provocar polvo o humedad.


Escarificación mecánica.
La escarificación con maquinaria pesada puede remover de 0,1 a 0,3 cm de capa superficial, dejando incisiones poco profundas sobre la superficie. Para obtener un rendimiento aceptable es necesario dar, al menos, dos pasadas en direcciones que formen un ángulo de 90º, con el fin de que toda la superficie resulte igualmente tratada. En trabajos pequeños, en rincones y lugares difícilmente accesibles, se utilizan
pistoletes neumáticos con boca tipo bujarda o de punzones múltiples. Es preciso advertir que una insistencia prolongada del tratamiento de los áridos gruesos con bujarda puede provocar dislocaciones en su unión con el resto del hormigón, lo cual no es deseable. Como en todos los casos, las partículas sueltas deben retirarse, a ser posible por aspiración.


Ataque químico.
Este es, quizás, el método más extendido en la industria de la construcción. Es económico y puede realizarse, en trabajos pequeños, con un mínimo de equipo, o mecanizarse completamente cuando se trata de grandes obras. Para una mayor efectividad, debe llevarse a cabo con todo cuidado, ya que de otro modo pueden producirse defectos en los resultados de la aplicación siguiente.
La solución del ácido puede hacerse a mano o por pulverización. Normalmente se utiliza una solución 1:3 de ácido clorhídrico comercial, es decir, 1 volumen de HCL (20º Baumé) con tres volúmenes de agua.
Es conveniente remover mecánicamente el ácido sobre la superficie de modo que alcance por igual a toda la extensión a tratar.
El ataque inicial se manifiesta en forma de un violento burbujeo que dura unos pocos minutos, y deja un residuo, verdoso en general, que debe ser retirado completamente aplicando chorros de agua a presión. El chorro de agua es el método más rápido y eficaz para arrastrar las partículas finas, las sales y demás contaminaciones cuya eliminación es imprescindible para asegurar la adherencia de una aplicación posterior.
En algunos casos, a pesar de haber realizado un cuidadoso lavado, queda una acidez residual. Esto puede comprobarse con un trozo de papel tornasol húmedo colocado sobre la superficie de hormigón. Esta acidez también debe hacerse desaparecer, pues puede provocar irregularidades en la adherencia, efectuando un lavado con una solución diluida de amoniaco en agua y posterior lavado con agua abundante.
Como siempre, es necesario que la superficie esté completamente seca antes de realizar cualquier aplicación.


Tratamiento con chorro de agua.
Consiste en proyectar agua fría a alta presión contra la superficie a tratar. El efecto conseguido es parecido al del chorro de arena, pero tiene como inconveniente que deja la superficie húmeda, exigiendo igualmente un período de secado del hormigón.

PREPARACIÓN PREVIA DE SOPORTES DE AGLOMERADO ASFÁLTICO
Las operaciones previas a la aplicación de cualquier tratamiento sobre un soporte de aglomerado asfáltico comienzan por una limpieza previa, consistente en un barrido (manual o mecánico mediante barredora) o soplado de la superficie a tratar. A continuación se procederá a determinar la calidad del aglomerado asfáltico, comprobación de la planimetría, sellado de zonas muy porosas, bacheos y relleno de grietas y fisuras.
En el caso de aglomerados asfálticos viejos será necesario eliminar todos los restos mal adheridos de tratamientos anteriores, utilizando para ello el método más idóneo.
Técnica de Fresado.
Es un método eficaz que puede eliminar irregularidades importantes, creando al mismo tiempo una superficie rugosa, nivelada y compacta, muy apropiada para dar una buena adherencia. Consiste en tratar el soporte con máquinas provistas de tambores con unas piezas metálicas que giran en sentido perpendicular a la superficie del hormigón rompiendo su superficie. Después de la operación, las partículas deben retirarse, por medio de barrido mecánico, aspiración y posterior soplado con chorro de aire.
e-mail

 

Granallado adoquines

Limpieza marcas viales, desgomado en aeropuertos, granallado de adoquines, granallado artístico






TRATAMIENTO DE SUPERFICIES: GRANALLADO PAVIMENTOS, LIMPIEZA, FRESADO, LIJADO: RECTISOL SERVICIOS Y OBRAS C/ Orense 85, Edificio Lexington · 28020 Madrid.  Tfnos.: 91 788 2615  · Fax: 91 571 42 44  e-mail