BARLINEK: SUELOS DE MADERA

Los paneles Barlinek son un suelo de primera categoría fabricada de madera natural.
Aúna de manera ideal valores prácticos y estéticos de la manera con la sencillez en su montaje y renovación. Los paneles Barlinek garantizan un perfecto aislamiento tanto térmico como acústico siendo, además, resistentes a la deformación n y a la agresión mecánica. Gracias a su higroscopicidad la madera posee una capacidad natural para regular el microclima del recinto en el que haya sido instalado. Cada uno de los elementos utilizados en su producción n cumple las más severas normas ecológicas.
Son suelos que pueden ser instalados en dormitorios,
habitaciones infantiles y en preescolares.
Los paneles Barlinek están formados por tres capas de madera natural
y por nada menos que siete capas de barniz protector:
Dos capas de barniz acrílico de superficie endurecido mediante rayos
UV
Tres capas de barniz acrílico de fondo endurecido mediante rayos UV
Masilla acrílica endurecida mediante rayos UV
Capa reforzadora endurecida mediante rayos UV
Capa exterior (3,5 mm) de haya, roble, fresno, abedul, arce, cherry,
maderas ex ticas, nogal, chopo, olmo, carpe o acacia.
Capa intermedia transversal (8 mm) de madera de árboles coníferos
Capa inferior (3,5 mm) de madera de árboles coníferos
- Los paneles de Barlinek se instalan según el sistema de
tarima flotante.
- Este sistema no exige ni mucho tiempo ni conocimientos
especiales.
- "Su suelo en un día" no es un recurso publicitario, es una
realidad, puesto que inmediatamente después de su instalación
puede comenzar su explotación.
El suelo de madera Barlinek puede ser colocado en cualquier superficie seca, limpia, estable y plana. Si con ayuda de un listón de control nos encontrarnos con desniveles mayores de 2 mm por metro de suelo, dichos desniveles deberán ser eliminados
Así mismo deberemos comprobar el grado de humedad del suelo, humedad cuyos valores deberían ser los siguientes: para el suelo de cemento de un 2%, para el de madera de un 8% y para el de anhidrita de un 0,5%.
Los paneles, antes de su instalación, deben permanecer, sin ser desempaquetados, un mínimo de 48 horas en la habitación en la que han de ser colocados. Antes de su instalación definitiva aconsejamos desempaquetar los paneles y familiarizarse con el veteado y el tono de los mismos, gracias a lo cual se puede armonizar el aspecto del suelo en su totalidad.
1.
- un martillo (500 g),
- un aparato de montaje,
- un metro de madera o enrollable,
- una sierra manual o eléctrica de dientes
menudos,
- cuñas de madera
- un taco para terminar el clavado
2.
- cartón ondulado,
- alfombrillas de corcho
- tableros para debajo del suelo
A continuación es necesario determinar la dirección en que se colocarán los paneles, la que dependerá de la forma de la habitación y de lo soleada que ésta sea. Aconsejamos colocar el suelo a lo largo del lado más largo de la habitación. Después de haber decidido la dirección en que se va a colocar el suelo, se medirá su ancho. De dicha medida se restará el ancho de las juntas de dilatación (en general de 2 a 10 mm), y el resultado habrá de ser dividido entre 207 mm, es decir, por el ancho de un panel. De esta manera se calcula cuantas hileras de paneles hay que montar y como cortar la última hilera. Si la última hilera resulta tener una anchura menor de 70 mm, debería ser acortada la primera hilera que fue montada.
3.
La instalación del suelo se inicia con la colocación precisa de
la base de sustentación, sobre el borde del lado de la habitación en
el que se inicia su colocación, a excepción de los tableros
naturales los cuales han de ser colocados a una distancia de 2 mm
entre los propios tableros y de 10 mm entre los tableros y la pared
(fot.1)
4.
La primera hilera de paneles se ha de colocar con la espiga hacia
la pared. Cada una de los paneles ha de ser ensamblado desde el
frente, haciéndolos deslizarse uno en el otro paralelamente; se
puede usar un martillo o un aparato de montaje. Después de haber
colocado la primera hilera, con el fin de respetar la junta de
dilatación, es necesario colocar cuñas de madera entre los paneles y
la pared.(fot.2)
5.
La colocación de la siguiente hilera de paneles ha de iniciarse
por el fragmento de panel que quedó tras la colocación de la primera
hilera, siempre y cuando su longitud sea superior a 50 cm.
Inclinándolo, se ensambla el trozo de panel introduciendo la espiga
en la ranura para después empujarla con la mano en dirección al
suelo. Por último es necesario apretar ligeramente, con un taco de
madera, el panel ya montado contra la hilera de paneles colocados
primero. El panel siguiente se instala de manera similar a la
anterior manteniendo una distancia de 2 a 3 cm entre los frentes.
Con el martillo y con el aparato de montar también se aprieta el
panel desde el lado más corto, uniendo los frentes de los paneles.
(fot.3, fot.4)
6.
Una vez montada, con ayuda del aparato de montaje, cada hilera de
paneles ha de ser empujada desde el frente en toda su longitud con
el fin de eliminar las rendijas que puedan haber quedado en los
ensamblajes frontales. En las rendijas que van quedando a lo largo
de la pared es necesario introducir cuñas para ejercer presión.
A t e n c i ó n: para la instalación del suelo no deben usarse
cinturones de montaje.
En caso de que sea necesario salvar algún obstáculo (por ejemplo las
cañerías de la calefacción central), habrá que señalar en el panel
el fragmento que exige operaciones añadidas que permitan evitar
dicho obstáculo, cortándolo de manera adecuada para después
montarlo. No hay que olvidarse de respetar las juntas de dilatación.
(fot.5)
7.
La última hilera de paneles hay que medirla con extraordinaria
precisión antes de colocarla. Si es demasiado ancha hay que
estrechar cada uno de los paneles hasta conseguir la medida precisa;
se ha de cortar el lado del panel en el que se encuentra la junta.
Tras hacer que encaje con los demás, lo apretamos con ayuda del
aparato de montaje de tal modo que desaparezcan las ranuras que
puedan quedar entre los paneles ya colocados. A lo largo de la pared
debe quedar una junta de dilatación de un mínimo de 10 mm. En la
junta de dilatación han de colocarse cuñas de bloqueo. (fot.6)
8.
Una vez colocado el suelo se han de quitar las cuñas de bloqueo y
las juntas que quedan se tapan con los rodapiés (fot.7).
El nuevo suelo puede ser utilizado inmediatamente después de su
colocación. (fot.8)
Al instalar los paneles es necesario tomar en cuenta que la superficie máxima de suelo, con dilatación únicamente junto a las paredes, ha de ser de 50 m2 (8 m a lo largo del panel y 7 m a lo ancho); superficies más grandes exigen mayor dilatación. Los efectos acústicos ligados al uso del suelo son un rasgo natural de los pavimentos de madera, por lo que no pueden ser motivo de reclamación.
Los suelos no pueden ser instalados en recintos sin calefacción o al aire libre. Los mayores enemigos de los suelos de madera son el agua y la arena. Con el fin de proteger los suelos de la acción de los mismos, aconsejamos poner felpudos protectores a la entrada de la vivienda. En los rodapiés, patas de muebles, o cualquier otro lugar en el que el peso de los muebles pueda ejercer presión sobre el suelo, es necesario pegar protectores de fieltro (no se deben sujetar con clavos). Si se usan muebles de oficina como por ejemplo sillas con ruedas, es imprescindible el uso de alfombrillas protectoras roll-stop.
Es necesario controlar los paneles de madera (antes de su montaje y durante el mismo) para descubrir posibles defectos en los mismos. Si se monta el suelo con paneles defectuosos la garantía no cubrirá las posibles reclamaciones. Los paneles en los que se detecten fallos antes de su instalación pueden ser objeto de reclamación. Las reclamaciones han de ser realizadas en el lugar en que fueron comprados los paneles. Las instrucciones detalladas para el montaje están a disposición del cliente en los puntos de venta en todo el país.
INSTALADORES DE PAVIMENTOS Y REVESTIMIENTOS MADRID